
En el fallo final, además de condenar a la demandada al abono integro de
las cantidades reclamadas, impone a la empresa una sanción de 600 € y pago
de las minutas de los abogados contrarios por haber obrado con temeridad.
Leer pdf Esperamos que los jueces del resto de españa hagan lo mismo y dejen ya de anular los juicios